16 Enero 2012
Polémica por construcción de proyecto inmobiliario

La disputa por el último bosque nativo de Santiago

Talar 60 hectáreas de litres, quillayes, espinos, maitenes y peumos es la intención de la Administradora Gesterra, que busca construir mil trescientas viviendas de 3.500 UF en la precordillera de La Florida. El proyecto es rechazado por el municipio y los vecinos que defienden el bosque El Panul. El Mostrador 15 de enero 2012.

Preocupados por el aluvión de 1993 en la Quebrada de Macul los vecinos de La Florida pusieron sus ojos en la precordillera, se organizaron y revisaron el plano regulador para proteger ese bosque nativo que los había acompañado siempre y del que poco sabían. En el año 2004 lograron limitar el área urbana de la comuna hasta sólo la cota 900, un triunfo que consolidaron formando la Red de Defensa de la Precordillera. Hoy, ésta organización libra su más ferviente batalla, buscando proteger el bosque El Panul, donde la inmobiliaria Gesterra proyecta construir 1000 casas y 296 departamentos.

Litres, quillayes, bollenes, espinos, peumos, guayacanes y maitenes son parte de la flora del bosque esclerófilo ubicado en La Florida, propiedad de Gesterra desde la década del 80 y que busca convertirlo en un importante polo inmobiliario.

En el año 2008 surgió el proyecto, que fue rechazado inmediatamente por los vecinos que se oponen a la tala de 60 hectáreas de bosque por su valor medioambiental y turístico, además de la indefensión que les provocaría sacar la pared natural que los protegería frente a aluviones en la quebrada de Lo Cañas. Por su parte, la empresa asegura que es una iniciativa amigable con el medio ambiente, que se desarrollará por etapas y que cumplirá con todos los requerimientos establecidos por la ley.

El proyecto
80 millones de dólares es la inversión presupuestada para la construcción del proyecto inmobiliario en el Fundo El Panul, colindante a Lo Cañas y a unas 20 cuadras al oriente de la estación de metro Rojas Magallanes. 4 años de tramitación lleva la iniciativa que recibió el rechazo de la Declaración de Impacto Ambiental y de su anteproyecto en la Dirección de Obras de La Florida en un par de ocasiones, ingresando nuevamente a evaluación con un Estudio de Impacto Ambiental en noviembre de 2011.

De acuerdo a dicho estudio, el proyecto “se ejecuta en el marco de la planificación territorial vigente, no genera riesgo para la salud de la población y no interviene, obstruye ni se emplaza en zonas con valor paisajístico o turístico declarado”.

Viviendas de dos pisos y edificios de cuatro o cinco niveles se pretenden construir en un proyecto que el representante legal de Gesterra, Carlos Hernández, defiende como “ambientalmente muy amigable, que marca la tónica en lo medioambiental, un proyecto que va por etapas”, donde 60 de las 520 hectáreas del fundo serían taladas lo que “representa sólo un 12% del terreno”. Además, la empresa ofrece una posibilidad a los vecinos, “queremos buscar una fórmula para que de la cota mil hacia arriba pueda tener acceso la comuna, hacer una permuta, entregar a Bienes Nacionales para hacer un parque, que sea administrado por la Fundación Parque Cordillera” sostiene Hernández.

Así también se establece un plan de reforestación de 15 mil especies nativas dentro del fundo, para cumplir un compromiso que Hernández asegura tienen con la zona, “este proyecto es mucho mejor que otros, es una propuesta atractiva, en términos medioambientales cumple”.

La evaluación
El 21 de noviembre pasado ingresó el proyecto al Servicio de Evaluación Ambiental a través de un Estudio de Impacto Ambiental, que hasta esta semana recibirá los oficios de parte de las 20 entidades relacionadas con el tema, además de la intendencia, municipio y ciudadanos.

Hasta el lunes 11 se había pronunciado “conforme” la Superintendencia de Servicios Sanitarios, mientras que “con observaciones” fueron los oficios del Servicio Nacional de Turismo, Seremi de Salud, Medio Ambiente, Obras Públicas, Agricultura y Conaf, entre otros. De ésta última entidad vino la observación más “potente” sosteniendo que “se producirá corta de formaciones vegetales, catalogadas como bosque nativo, según definición del Artículo 2° de la Ley 20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal. El artículo 5° establece que “toda acción de corta (…) deberá hacerse previo plan de manejo aprobado por la Corporación”. Permiso que la Conaf exige que el propietario del terreno le exponga.

En esa línea se encuentra el argumento del vocero de Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, quien sostiene que “en 1974 se promulgó el decreto 82 que prohíbe la corta de árboles y arbustos en la precordillera, es una ley vigente que debe hacerse cumplir. El Panul no se puede cortar, los vecinos deben olvidarse de las instituciones de la administración del Estado y acudir a los Tribunales que actuarán conforme a derecho”.

Defensores de El Panul
Marchas, reuniones y oficios ha desarrollado la Red de Defensa de la Precordillera, Sebastián Sepúlveda es el vocero y argumenta que “arrancar el bosque significa poner en riesgo a los vecinos bajo la Quebrada de Lo Cañas, puede haber aluviones, la Florida es una zona que se inunda, ¿qué pasará sin el bosque? el agua llegará a las casas”.

Rescatar el bosque por su significado ambiental y como área verde es otro punto que destaca Sepúlveda, “este es un lugar que es visitado por dos mil personas al mes, tenemos menos de un metro cuadrado de área verde en la comuna, además no se puede arrasar ni alterar así el ecosistema de la precordillera”.

Que descontamina y enfría Santiago es otro de los argumentos para defender El Panul, además de asegurar que la Falla de San Ramón pasaría por debajo de éste, lo que es ratificado por las autoridades que exigieron un estudio sobre la falla a la inmobiliaria.

Frente al alzamiento ciudadano, el municipio de la Florida también decidió defender el bosque de la iniciativa inmobiliaria, la que se encuentra con el anteproyecto aprobado en la Dirección de Obras pero con la obligación de conseguir los permisos para construir antes de cinco meses, lo que la autoridad local desestimó, sosteniendo que sin autorizaciones ambientales no hay permisos de obras.

Tres son los puntos en que se fundamenta el municipio para oponerse al proyecto, según el alcalde Rodolfo Carter, “el sector no cuenta con calles adecuadas para enfrentar la llegada de miles de automóviles, (…) se pone en riesgo la flora y fauna del entorno, pues aunque las viviendas llegarían hasta la cota 900, los terrenos de más arriba se afectarían igualmente y el alto riesgo de inundaciones y aludes producto del sellamiento del suelo y tala de árboles”.

Razones que el municipio quiere escuchar también de la ciudadanía el 28 y 29 de enero, en una consulta donde los floridanos mayores de 18 años podrán responder a la pregunta ¿está usted de acuerdo con el proyecto inmobiliario Bosque Panul?

Durante los próximos días el Servicio de Evaluación Ambiental redactará el oficio con las observaciones y consultas que deberá responder Gesterra a los servicios regionales, ciudadanos y municipio, luego de lo cual éstos deberán volver a pronunciarse en una decisión final sobre el futuro de El Panul que debería desarrollarse en mayo, si es que la justicia o un nuevo plano regulador no dictan lo contrario.




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