17 Mayo 2019

Zona de Integración Urbana (ZIU) en la era de la financiarización de la ciudad

Por Ana Sugranyes, arquitecta PhD.

En estos días, la Comisión de Vivienda y Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados está analizando el proyecto de ley de integración social y urbana (PL ISU), presentado por el gobierno con carácter de suma urgencia. Entre los temas tratados, que muy poco tienen que ver con la integración social urbana definida en la Política Nacional de Desarrollo Urbano (PNDU, enero 2104), el Minvu propone la creación de zonas de integración urbana (ZIU), que se definirán entre privados y el Seremi de Vivienda y Urbanismo correspondiente, consultando a los municipios afectados, pero pasando, olímpicamente, por encima de los planes reguladores comunales.

Considerando lo que ya aprendimos de varios autores en boga sobre la financiarización de la ciudad, donde terrenos, vivienda, construcciones, servicios y comercios, más allá de su valor de uso y de cambio, se transforman en activos bancarios y representan la base de una especulación de valores financieros que nada, o muy poco, tiene que ver con la construcción de la ciudad en sí, es bueno hacer memoria y entender cuáles son los grandes intereses que estarían moviendo a las ZIUs.

Recordemos: A mediados de los años 90 del siglo pasado, al Seremi de Vivienda y Urbanismo de la Región Metropolitana, le tocó firmar el cambio de uso de suelo de 40 mil hectáreas de la Provincia de Chacabuco. Unos años más tarde, entendimos el gran negocio provocado por este firma administrativa: los dueños de tierra en esta provincia del Gran Santiago agarraron sus títulos de propiedad y los presentaron a los bancos, demostrando que, por el cambio de uso, de rural a potencialmente urbano, el valor ficticio de estas tierras se multiplicaba por diez; en base a esta garantía especulativa, los propietarios consiguieron créditos millonarios, que no se invirtieron en el desarrollo inmobiliario de la Provincia de Chacabuco, sino que participaron en cualquier rubro de la economía, nacional o de paraísos fiscales.

Entendamos entonces que la creación de cada ZIU será una historia similar: de un día para otro, por la simple aprobación de la ley de ISU – intervención del Estado en apoyo al negocio inmobiliario –, cada componente de estas áreas podrá ir sumándose a la especulación financiera que nada, o muy poco, tiene que ver con el mejoramiento real y efectivo de la calidad de vida en esta zona de supuesta integración urbana. Al respecto, es bien interesante darse cuenta que la vigencia de las ZIUs propuesta en el PL ISU es de tan solo cinco años; es que la voracidad de los fondos de inversión, buitres, golondrinas, o como se les quiera llamar, es de carácter casi inmediato; son negocios rápidos que nada tiene que ver con los procesos muy lentos de transformación de la ciudad.

Santiago, 16 de mayo de 2019.



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